
Para comenzar, un chiste es algo agradable de oír, de ver, algo que causa gracia y provoca sonrisas.
Me parece sentir una sonrisa al ver y oír a unas “personas” dando conferencias sobre orden, ley, justicia e igualdad, personas que aplican “reformas” “soluciones” a problemas que jamás han tenido y mucho menos sentido ni conocido en carne propia.
Esto que trato de exponer no es algo político ni mucho más, sino algo de sensaciones de sentimientos y observaciones del momento.
Afirmo que la instancia que tenemos como pueblo de elegir payasos para que nos hagan reír, son las elecciones parlamentarias, pues de las presidenciales ni hablar.
Sin mas los parlamentarios se excusan de las peticiones de mil formas (“son muy ingeniosos ellos”) dan siempre a su defensa, “pues no pueden atacar” (pues si lo asen, ya que tienen el poder de la ley en sus ojos), que estudian el problema y que trabajan en ello.
En fin, excusas y burocracia van de la mano y se respaldan unas a otras en un círculo infundado de fundamentos (valga la redundancia).
Bueno como personas y seres humanos que somos queremos pasarla bien y sobre todo reírnos y disfrutar de la vida yde loque ella nos depara, ya sea esto bueno o malo, todo nos enseña y nos da nuevas formas de tomar decisiones para así llegar a la correcta. Como bien he aprendido que todo en exceso ase mal, esto de tener un circo que nos divierta por mas de quien sabe cuantos siglos, nos esta perjudicando al punto de ya no saber como hacer que nos devuelvan el costo de la entrada.
La entrada que hemos pagado nos ha resultado muy costosa ya que no existe dinero ni piedra preciosa que valga o pague el costo de la función de la cual somos expectante directos todos los días.
Saliendo del costo y de la gracia provocada respecto a las sonrisas y al chisterio de los parlamentarios.
Los chistes que vienen siendo los errores repetidos desde siempre, comienzan a ser “tallas” repetidas que no causan risa alguna, sino que comienzan a producir el descontento social porque ellos (los parlamentarios) ya no cumplen con su trabajo de hacer reír, si no, que están asiendo de la anterior risa un lamento popular utilizando políticas gastadas y reformas que jamás han reformado nada.
Esto es algo no muy reglamentado ni estructurado sobre política ya que la política gubernamental no merece siquiera eso, ni estructuración, ni reglamentación, ni seriedad por parte del espectador a la hora de tomarla en cuentaa la hora de su reviciony análisis.
Es decir el tema de la política del gobierno es basura y por ende un caos ya que se puede comparar con cualquier cosa que tenga o no un sentido.